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La prisión de Su Majestad ubicada en el antiguo pueblo de Cockburn, en Grand Turk, Islas Vírgenes Británicas, fue construida a principios del siglo 19, y es considerada uno de los monumentos británicos en el caribe.

Tras la destrucción causada por el huracán de 1867, el lugar fue reconstruido, y durante su funcionamiento, la prisión fue ampliada en varias ocasiones para aumentar su capacidad.



En los primeros años, albergaba un promedio de entre dos y seis reclusos, tanto mujeres como hombres, la mayoría por embriaguez y otros delitos menores; cuando cerró en 1994, el número de internos había aumentado a un promedio de entre 50 y 60 personas.

Entre sus prisioneros más notables, destaca Noel Lloyd, un isleño de las Islas Vírgenes, quien inició el «Movimiento de Acción Positiva» en 1968 para protestar contra la ambición de la Compañía Batehill de reclamar y controlar tierras dentro del Territorio.

Poco a poco el lugar dejó de operar como cárcel y poco a poco cayó en el abandono, pero, a raíz del anuncio que en 2011, hizo el Primer Ministro y Ministro de Turismo, Orlando Smith, de que el Gobierno de las Islas Vírgenes trabajaría en la preservación y restauración de los sitios históricos en todas las islas, inició en 2014 la remodelación de la Prisión de Su Majestad para convertirla en museo que fue inaugurado al público el 6 de diciembre de 2016.

Entre sus principales atractivos están sus jardines, que aún conservan algunas de sus plantas del siglo 18 así como algunos cañones históricos.




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