Antes de su aparición en huipil en los campos de juego de softbol local, la comunidad de Hondzonot en el municipio de Tulúm, difícilmente se distinguía en el mapa, pero era cosa de tiempo que estas mujeres se convirtieran en uno de los símbolos del Caribe mexicano.
Se trata de las Diablillas de Hondzonot que convieritieron al softbol en un estilo de vida y lograron trascender más allá de su localidad.
Conformadas en 2018, fueron originalmente como un equipo de beisbol, y llamadas «diablillas» por su fuerte carácter.
Poco después migraron al softbol y comenzaron a jugar en comunidades cercanas, logrando adquirir fama internacional debido a su uniforme consistente en huipiles que ellas mismas confeccionan y bordan; y por correr descalzas, lo que les permite ir más rápido.
Recientemente jugaron en un partido amistoso con Las Fieras de Pocoboch, Yucatán, partido que aunque amistoso, estuvo muy reñido.




