
Situada en una estrecha franja de tierra entre el mar y la montaña, Roseau, la capital de Dominica y la ciudad más grande de la isla, es una localidad pintoresca con un aire inequívocamente caribeño.
A pesar de su carácter de ciudad, Roseau es bastante pequeña, a tiene unas diez manzanas de área total, que guardan un par de atractivos que bien vale la pena salir a caminar.
Uno de ellos es la Old Market Square que en sus tiempos representó uno de los principales mercados de esclavos del Caribe pero que se ha reinventado como mercado de artesanía y punto de encuentro, donde los lugareños conversan y los visitantes curiosean entre productos hechos a mano.

Aquí los vendedores ofrecen artesanía local, especias cultivadas en la isla, jabones y aceites artesanales, joyas y otros productos creados por artesanos dominiqueses.
Roseau es sede también del Museo de Dominica, un pequeño espacio que reúne una interesante colección de fotografías, hallazgos arqueológicos y muestras culturales y que abre en días laborables de 8 a 16 horas,

Otro lugar que vale la pena visitar es el Jardín Botánico que alguna vez fue uno de los mejores del Caribe, que si bien nunca ha logrado recuperarse del todo del huracán que en 1997 practicamente lo destruyó sin duda merece una visita.

Y para cerrar la visita, nada como una caminata por el cerro de Morne Bruce, desde donde se puede ver la ciudad, y maravillarse por su encanto caribeño.











