El 19 de marzo de 1828 se inauguró El Templete, un monumento neoclásico que conmemora la la fundación de la ciudad de La Habana en Cuba y que representa uno de los íconos de la capital del país caribeño.
El monumento se complementa con un pequeño Museo que se encuentra en una pequeña capilla de estilo neoclásico dórico, al este de la Plaza de Armas, una de las cuatro plazas principales de La Habana Vieja.
Este pequeño edificio, que evoca la apariencia de un templo grecorromano, fue construido en el mismo lugar donde, en noviembre de 1519, bajo una ceiba, se celebró la primera misa en La Habana.
En su interior, se encuentran tres grandes lienzos sobre dicha misa con las autoridades españolas, obra del artista francés Jean Baptiste Vermay; y una urna de mármol que contiene los restos del arquitecto de esta monumental capilla y su esposa.
El monumento está rodeado por un pequeño jardín donde también se encuentra un monumento en honor a Cristóbal Colón.
La fundación de La Habana se celebra cada año el 16 de noviembre por sus habitantes, especialmente en honor a la ceiba que se encuentra en el interior del edificio, similar a la de la misa de 1519.