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El Quill, también conocido como Monte Mazinga, es un estratovolcán ubicado en la isla de San Eustaquio, conocida como Statia, ubicada en el Caribe Neerlandés que, con su cumbre que se alza a 601 metros sobre el nivel del mar, es la segunda montaña más alta de los Países Bajos.

El Quill es también uno de los mejores lugares para hacer caminata en el Caribe con sus senderos que ofrecen paseos sorprendentes.



A continuación te compartimos cuatro razones por las que subir al Quill es un must en cualquier visita a Statia.

1. La vista desde el mirador

El sendero que sube al borde del cráter, enmarcado por hermosos árboles. Desde él se puede ver todo el camino hacia Oranjestad y Signal Hill y a lo lejos, Saba se alza sobre el océano azul profundo. El pico más alto, el Monte Scenery, suele estar cubierto de nubes. Todo el sendero está claramente señalizado, bien mantenido y mayormente sombreado, una caminata que vale mucho la pena.

2. Conocer al «árbol turista»

A lo largo del trayecto se pueden ver muchos arboles altos, entre ellos el eucalipto, cuyo nombre en latín es Bursera simaruba, y que se identifica fácilmente por su corteza marrón rojiza, que se exfolia en finas y pequeñas escamas. Como se asemeja mucho a un turista que ha pasado demasiado tiempo bajo el sol caribeño, este árbol se conoce localmente como «árbol turista».

3. Su paisaje forestal cambiante en unos cuantos kilómetros

El sendero Quill comienza en el matorral. Al ascender al volcán inactivo, la vegetación se transforma rápidamente en matorrales de montaña. El bosque seco perennifolio se transforma en bosque estacional semiperennifolio tras entrar en la zona protegida del parque nacional, a 250 metros sobre el nivel del mar. Cuanto más se asciende, más altos se hacen los árboles. A menudo, sus raíces no solo se sostienen firmemente en el suelo, sino que las raíces de un árbol se aferran a las de otro. Al fin y al cabo, el bosque es una gran simbiosis viviente.

4. Las avispas de papel o Jackies

Las avispas de papel se pueden encontrar adheridas a ramas o troncos a lo largo de los senderos del parque nacional Quill en Statia. También conocidas como jackies, son inofensivas si se las deja solas. Los nidos son la razón por la que a las Polistes se les llama avispas de papel. Primero, los insectos recolectan fibras de los tallos de las plantas y madera muerta. Luego, mezclan estas fibras con su saliva. Finalmente, usan este material gris o marrón parecido al papel para construir sus nidos.

Imagen de Walter Hellebrand at nl.wikipedia, CC BY-SA 3.0




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