Escondido en la región de Grand’Anse, de Haiti, Pestel es un exuberante rincón de Haití albergado entre las montañas y la costa.
Por un lado, este poblado está rodeado de un paisaje de colinas ondulantes, densos bosques y huertos de frutas tropicales, mientras que justo abajo, el Caribe acaricia la costa.
Este contraste es difícil de encontrar en cualquier otro lugar del mundo y resulta perfecto para largas caminatas, paseos en barco y tardes bajo un cielo estrellado.


En el lugar se puede visitar el Fuerte Réfléchi, una antigua fortaleza encaramada sobre la costa, desde la cual se puede disfrutar de un impresionante panorama de la península de Baradères.
También se puede optar por un viaje en barco de 20 minutos hasta Petit Caymite, una pequeña isla frente a la costa donde se ubica Anse Blanche, una de las playas más impresionantes y menos conocidas de Haití.
Con su arena blanca y fina, agua turquesa y cero aglomeraciones, es el tipo de lugar que vale la pena visitar, recorrer a pie, y conservar en la memoria.



